viernes, 14 de agosto de 2015

Virgen del Mar...y de los Barrancos! (III): Peonera Inferior.

¡Maletero barranquista!
Último día de nuestra escapadita y como por la tarde toca regreso, esta vez decidimos “solo” hacer un barranco. Nuestra obsesión por ponernos a remojo nos conduce a uno de los clásicos que mantiene agua durante todo el año, la Peonera. Tras recoger todos los bártulos, salimos pronto del camping donde ya nos esperaban Óscar y Zaca de nuevo para poner rumbo al punto de retorno del barranco, Bielsa. Este parking aún no estaba tan lleno como otros días al tratarse de un lunes a hora relativamente tempranas. Ahí dejaríamos dos de los vehículos y nos dirigiríamos a la cabecera del barranco en un solo coche. Para ello, tomamos la carretera dirección rodellar y tras avanzar unos 5 kilómetros encontramos el parking bien señalizado.

Aproximación: Tardamos unos 20 minutos en descender por la senda bien marcada (todo barranco clásico de Guara no presenta dificultades de orientación en su aproximación). En esta aproximación alcanzamos a un grupo de franceses que amablemente nos dejó adelantarles.

Se puede realizar sin combinación de coches, pero la aproximación se prolonga excesivamente.

Descenso: Fue un lujo poder realizarlo con tres personas que lo habían realizado ya varias veces porque exprimimos al máximo todos los rincones que esconde la Peonera. Este barranco se puede realizar sin cuerda alguna, siendo todos sus resaltes destrepables.
Vamos a distinguir tres partes bien marcadas.


Jonathan arrastrado por el agua.
Foto: Toño C.
La primera compuesta por sifones escondidos donde empuja bien el agua, saltos rebuscados, toboganes y alguna que otra badina nos llevan durante algo más de hora y media a la conocida “Fuente de Tamara” lugar al que accede mucha gente directamente para pasar el día pero que en esa ocasión no había nadie. En esta primer parte, destacar casi al comienzo del descenso el Paso de Anaïs, sifón sin salida cuando porta mucha agua que se ha cobrado muchas vidas y del que muy pocos afortunados han podido salir. Desde luego para nada es obligado, sino que es un recodo en el que parece que tiene salida pero nada más lejos de la realidad. Está señalizado con una placa metálica, por lo que no hay fallo para evitarlo. Si no se realiza la combinación de coches, la Fuente de Tamara sirve como punto final del descenso y retorno al parking superior. Nosotros lo usamos para hacer un pequeño alto en el camino, disfrutar de ese precioso rincón apartado.

Todos en la Fuente de Tamara
La segunda parte es bastante similar a la anterior pero quizá con menos obstáculos y más progresión horizontal. La tercera parte la caracteriza un largo pateo (de ahí su sobrenombre, la “Pateonera”), que a mi personalmente no se me hizo tan arduo cómo en algún blog o foro dicen. De hecho, es muy peculiar la sensación selvática y de soledad que me trasmitió.


Óscar enseñándonos su pericia con los saltos!
Foto: Toño C.

Pateonera
Para culminar, una profunda badina nos lleva a la famosa presa de Bierge. Al asomar la cabeza por la misma, abandonamos abruptamente nuestro confortable mundo paralelo y un salto de 10 metros desde lo alto de la presa nos devuelve, bajo la atenta mirada de decenas de bañistas, al mundo real.


Salto final en la presa de Bierge
Foto: Óscar.
Retorno: Lo único bueno del regreso, que nos estaban esperando de nuevo Marta y una “casi alegre” Rhuna para hacer la última comida del viaje en común.

Dejo un vídeo resumen de todo el descenso.


Barranco Peonera (Guara) from Eduardo Magaldi on Vimeo.



Ficha Técnica Peonera Inferior:


Inicio o aparcamiento: Bierge (HUESCA)
Zona: Cuenca de la Peonera.
Río: Peonera
Combinación de vehículos: Sí
Tiempo aproximación: Con combinación unos 20 minutos. Si no se combina, la mejor opción es aparcar en el parking superior y realizar el descenso únicamente hasta la Fuente de Tamara.
Tiempo descenso: 3:30 horas completo. Una hora y cuarto hasta Fuente de Tamara.
Tiempo retorno: Inmediato. Termina a escasos metros del parking.
Caudal: Permanente. De los pocos en Guara que mantiene caudal todo el año. 
Cuerdas: No es necesario usar cuerda. No obstante, casco y arnés siempre son necesarios.
Neopreno: Completo.
Precauciones: No tiene grandes dificultades. Atención con el paso de Anaïs, evitarlo siempre.
Escapes: En Fuentes de Tamara y a partir de ahí hay bastantes partes abiertas que nos permiten salirnos de barranco.
Valoración: Muy acuático y deportivo. No tiene grandes dificultades pero es muy disfrutón. De obligada programación si se acude a Guara.

lunes, 10 de agosto de 2015

Virgen del Mar...y los Barrancos! (II): D'os Cochas y Mascún Inferior

Segundo día del viaje y afrontamos la actividad más larga que nos depararía el viaje. Como no fuimos con ningún planing previo, nos dejamos llevar por una recomendación de un barranquista que nos cruzamos el día anterior dado que combinaba los dos requisitos que andabamos buscando: por un lado, el D'os Cochas, un descenso inusual y distinto y por otro lado, Oscuros de Otín y Mascún inferior que nos garantizaría un buen remojón en esos días tan calurosos.


Cañón del Mascún. Toño observando que
no le pisen lo "sembrao"
Foto: Jonathan A.

Aproximación: Salimos a las 10 de la mañana desde el parking de Rodellar. En el propio pueblo, antes de llegar al Bar Florentino nos metemos por un callejo a mano derecha hacia el antiguo barrio de Cheto (indicado con carteles). Ascendiendo por un cómodo camino y alcanzado dicho barrio, tomamos la bifurcación de la izquierda dirección Virgen del Castillo. Sin abandonar el sendero, marcado con puntos rojos de cuando en cuando, llegamos al barranco de la virgen tras 1,10 horas de recorrido. Éste, lo cruzamos dejando a nuestra derecha dos cortes bien marcados que son el barranco As Tablas y el barranco San Martín. Nosotros nos dirigimos, siguiendo los carteles que marcan Bagüestes, por un camino que asciende de manera muy pronunciada y se adentra en un bosquecillo. Los árboles se irán abriendo hasta coronar en un pequeño alto muy próximo al cañón del Mascún, lugar ideal para hidratarse mientras se contempla las magníficas vistas del cañón. Continuamos nuestro camino ahora más ancho y cómodo que nos llevará hasta el barranco de la Glera (1 hora y 40 minutos). Lo reconoceremos porque es una gran pedrera con un cartel que marca un cruce de caminos. Nosotros descenderemos siguiendo el cartel Letosa, sendero que rápidamente vuelve a ascender introduciéndose en un bosque. Nuevamente alcanzamos un alto, donde el sendero se desdibuja un poco pero en el que las marcas rojas nos dejan bien claro por donde continuar. Ya se ve el próximo barranco, primero cruzaremos uno que se trata de un pequeño torrente. No obstante, será el segundo, el barranco Fornazos, el que tomaremos también como referencia dado que también se realiza su descenso (2 horas 10 minutos). De cualquier modo, también lo cruzaremos y continuaremos por la senda hasta un nuevo collado. El otro lado del collado que se abre ante nosotros ya es el barranco D’os Cochas. Descendemos hacia él hasta un punto en el que se bifurca el camino. El más ancho, camino de la derecha, lo descartamos, descendiendo de manera más pronunciada entre matorrales. Este es el punto más complicado puesto que el camino se divide y hay que ir intuyéndolo. Tras una bajada bastante directa, alcanzamos el cauce, ahora seco y donde comienza nuestro verdadero descenso.

Descenso: Unos resaltes entre vegetación llevan a los dos primeros rápeles. El primero de unos 5 metros sin dificultad alguna y un segundo de unos 18-20 metros volado. ¡Ojo el roce de la cuerda en este punto dado que no es nada limpio! Continuamos descendiendo combinando resaltes y rápeles por todo el cauce seco, por lo que solo llevamos el peto del neopreno, principalmente para evitar golpes y roces. El final del D’os Cochas se pronuncia un poco más el encañonamiento pero ya con una apertura al fondo que nos muestra el imponente cañón del Mascún. Así, un rápel de unos 30 metros sin dificultad nos lleva a la gran vertical: 90 metros de pared descendidos con un fraccionamiento a mitad al que hay que llegar con un péndulo. Con gran pericia lo afronta de primero Ander que prepara el fraccionamiento y habilita la cornisa para que entremos los 4 suspendidos en ella. Recuperamos cuerda y hacemos los segundos 45 metros, de los cuales 35 aprox. son volados! Espectacular descenso que nos lleva a los Oscuros de Otín.


Inicio y final vertical de 90 metros.
Fotos: Jonathan A. y Toño C.


Reagrupados de nuevo, afrontamos el segundo barranco del día, el Mascún inferior. Primero cruzamos unas profundas y frías badinas hasta llegar a unos resaltes y rápeles muy encañonados sobre piedra bien pulida. Los efectos de la luz sobre el agua y las paredes hacen que sea mágica la progresión. Media hora de esa maravilla visual nos saca a la parte final, sucesión de grandes caos de piedras que superamos intuyendo los distintos destrepes concluyen con un retorno por toda la zona de escalada de Rodellar.


Rápel a zona encañonada.
Foto: Jonathan A.

Ander al rescate!!!
Foto: Toño C.

Destrepe por tronco empotrado
Foto: Toño C.

Ficha Barranco Dos Cochas:



Inicio o aparcamiento: Parking de Rodellar (HUESCA)
Zona: Cuenca del Mascún.
Río: Barranco D’os Cochas (afluente del Mascún).
Combinación de vehículos: No
Tiempo aproximación:
Tiempo descenso:
Tiempo retorno:
Caudal: Seco, con las pozas podridas. Ojo que concluye en los Oscuros de Otín, muy acuático.
Cuerdas: 2x50. Aunque el rápel más largo es de 40, el péndulo de fraccionamiento obliga a gastar un poco más de cuerda.
Neopreno: Solo peto durante el barranco. Completo para afrontar el último rápel ya que une con la parte final del Mascún Superior.
Precauciones: En los dos primeros rápeles la cuerda roza bastante. Las pozas podridas son bastante desagradables de descender. El fraccionamiento final se hace con un péndulo de 5 metros a la izquierda orográfica. La repisa es para 4 personas máximo.
Horario de aproximación: 3h
Horario de descenso: 2-3h
Horario de retorno: Lo que nos lleve el siguiente barranco.
Escapes: Ninguno tras el segundo rápel. Hasta entonces es posible que por la izquierda.
Valoración: Al principio un poco sucio con demasiada vegetación y no muy atractivo en comparación con su parte final, donde sí se encañona y nos lanza literalmente al cañón del Mascún.


Ficha Barranco Mascún Inferior:


Inicio o aparcamiento: Parking de Rodellar (HUESCA)
Zona: Cuenca del Mascún.
Río: Mascún.
Combinación de vehículos: No
Tiempo aproximación: N/A.
Tiempo descenso:
Tiempo retorno:
Caudal: Abundante. De los pocos en Guara que mantiene caudal todo el año.
Cuerdas: 2x10. Casi todo es destrepable o saltable. Rápeles obligados hay tres. No obstante, se trae ya cuerda suficiente del D’os Cochas.
Neopreno: Completo. Agua bastante fría sobretodo en la zona de los Oscuros del Otín.
Precauciones: No tiene grandes dificultades. Algunas zonas podrían complicarse con bastante agua.
Escapes: Ninguno tras el segundo rápel. Hasta entonces es posible que por la izquierda.
Valoración: Al principio un poco sucio con demasiada vegetación y no muy atractivo en comparación con su parte final, donde sí se encañona y nos lanza literalmente al cañón del Mascún.


Bibliografía:

http://www.barranquismo.net/paginas/barrancos/barranco_dos_cochas.gif
Guía de Barrancos de la Sierra de Guara <Sierras de piedra y agua> - Enrique Salamero (Autoedición)

jueves, 6 de agosto de 2015

Virgen del Mar...y de los Barrancos! (I): Gorgonchón y Formiga.

Desde que en noviembre de 2014 supe la fecha de la festividad de la Virgen del Mar de Santander, reservé ese puente para una salida de barrancos. Así, Ander, Toño, Jonathan y yo planificamos finalmente que esta salida sería a la Sierra de Guara, cuna del barranquismo en España para mí hasta la fecha completamente desconocida. Para este viaje contamos con la compañía de Marta y Rhuna, eternas inseparables que querían disfrutar con nosotros de unos días de desconexión en esa hermosa Sierra.

La idea era partir el viernes por la tarde para instalarnos en el camping y permanecer allí hasta el lunes incluido.

Una vez instalados y descansados del viaje, afrontamos el sábado con total energía. Para abrir boca, elegimos los estrechos del Gorgonchón dado que otros tres amigos de Toño lo iban a hacer también, Óscar, Zaca y Vir.

Aproximación: Una vez juntos en el parking, realizamos la aproximación de unos 15 minutos por un sendero descendente bien marcado y bajo un calor de justicia, aún siendo primera hora.

progresión tras segundo rápel.

Descenso: Un estrecho corte en el suelo nos anuncia el comienzo. Sin más preámbulos, nos embuchamos en el neopreno y saltamos a la primera poza. Las paredes se van estrechando hasta el primer rápel. Éste se realiza sin ningúna complicación y nos termina de adentrar en una auténtica grieta de no más de un metro de ancha. El siguiente rápel es el más delicado. Un pasamanos volado ya instalado y algo resbaladizo nos conduce al resalte que habrá que rapelar medio empotrado. Ojo! No descenderlo verticalmente, sino que hay que bajar en diagonal haciendo oposición con piernas y hombros hasta superar por encima un tronco empotrado. El descenso vertical lleva a un sifón trampa sin salida que ya se ha cobrado alguna vida. Una vez superado esto, el resto de la progresión es sencillamente espectacular. Pasillos verticales cuya estrechez a penas dejan entrar la luz y por los que para avanzar hay que hacerlo de lado e incluso sin mochila. Más adelante se abre un pelín más y oscuras badinas con sifones nos llevan al final del recorrido tras una hora y media de impresionante descenso.

Retorno: Sendero bastante empinado bien marcado que nos devuelve al coche en unos 25 minutos. Tiempo suficiente para romper a sudar y buscar de nuevo un lugar donde refrescarnos, el Formiga.

Ya en el parking de este otro barranco ¡premio! Despedida de soltero de unos 15 miembros justo iniciando la aproximación, así que toca darles un poco de distancia. Aprovechamos a comer un bocadillo con nuestros compañeros quienes tras la comida les tocaba regresar a casa.

Aproximación: Unos 30 minutos por un sendero que va en ascenso a la izquierda orográfica del río. Destacar en el mismo que casi en su parte final se llega a la cueva de la polvorosa, conocida así por el suelo tan característico que lo compone de tierra muy fina y suelta. En ese punto es recomendable ponerse el arnés para superar el pasamanos final que nos lleva al rápel de entrada al cañón del Formiga. Mucha precaución durante todo el recorrido, pero sobretodo en esta parte con no lanzar piedras al fondo ya que le puede caer a otros barranquistas.

Descenso: Alcanzamos al grupo de la despedida bien animado al comienzo del descenso, pero quienes nos dejaron pasar durante el recorrido. En esta ocasión, al no existir puntos delicados ni complejos, es mejor no destacar ninguna parte y dejar que cada uno descubra su propio Formiga. Solo añadir, que hubo un salto de esos que me hacen pensar un par de segundos arriba. En definitiva: una genial consecución de pequeños rápeles, destrepes, toboganes y saltos durante una hora y media aproximadamente de actividad lo hace altamente recomendable para iniciarse en el mundo del barranquismo.

Destrepe estrecho.
Foto: Toño C.


Pequeño salto casi en la parte final.
Foto: Toño C.

Retorno: Llegamos al punto final del descenso donde una gran multitud de personas se están despojando del neopreno mientras comparten la experiencia vivida. De ahí al parking quedan unos 10 minutos por el mismo sendero de aproximación.

Ficha Técnica Gorgonchón:


Inicio o aparcamiento: Parking a unos 500 m. de Bastarás dirección Yaso
Zona: Cañón del Formiga. (Parte baja del mismo).
Río: Formiga
Combinación de vehículos: No
Tiempo aproximación: 15 minutos.
Tiempo descenso: 1 hora
Tiempo retorno: 25 minutos
Longitud: 150 m.
Desnivel: 20 metros.
Caudal: Permanente. Susceptible a fuertes crecidas debido a su estrechez.
Cuerdas: 1 x15. Otra de 7 metros si hay que montar pasamanos.
Rápel más alto: 6 metros.
Neopreno: Completo.
Precauciones: Vigilar el caudal y posibles crecidas ¡OJO! En el segundo rápel evitar la primera poza, tiene sifón trampa.
Escapes: Ninguno.
Valoración: Gran barranco bastante atlético para superar todas las zonas de oposición. Desde luego de obligado descenso si se viaja a Guara, tanto por su belleza como por la rapidez con la que se concluye.

Ficha Técnica Formiga.


Inicio o aparcamiento: Parking a unos 500 m. de Bastarás dirección Yaso
Zona: Cañón del Formiga
Río: Formiga
Combinación de vehículos: No
Tiempo aproximación: 40 minutos.
Tiempo descenso: 2:15 hora
Tiempo retorno: 10 minutos
Longitud: 1.500 m.
Desnivel: 90 m.
Caudal: Permanente. Con bastante caudal puede presentar dificultades la primera parte que es más estrecha.
Cuerdas: 2x20, para hacer el rápel de acceso desde el anclaje más cómodo. Durante el descenso 1x15.
Rápel más alto: 7 metros.
Neopreno: Completo. Agua bastante fría
Precauciones: Ninguna reseñable.
Escapes: A partir de la parte más encañonada, bastantes sobretodo en el margen izquierdo del descenso.
Valoración: Barranco muy completo y un gran clásico de la Sierra. Intentar entrar a primera hora o a última para evitar aglomeraciones y empresas que lo trabajan.

Bibliografía:

http://www.descensodebarrancos.com/barrancos/formiga/topo/topo.html
http://www.descensodebarrancos.com/barrancos/gorgonchon/topo/topo.html
Guía de Barrancos de la Sierra de Guara <Sierras de piedra y agua> - Enrique Salamero (Autoedición)

martes, 9 de junio de 2015

La última del año: Travesía primaveral por los Picos de Europa.

Esta travesía antes de iniciarla avisé que iba a ser la última de la temporada. Lo decía con la boca pequeña y con la intención de que para nada fuese así y surgiera alguna otra por sorpresa. Desgraciadamente, estaba en lo cierto y ahora me queda esperar meses hasta volver a catar la nieve.

Así, el escenario elegido para esta despedida fueron los Picos de Europa, sector que aún no había pisado en todo el invierno. De este modo nos dimos cita en el aparcamiento de teleférico para coger el primer viaje de la mañana. Ese día y sin que sirva de precedente, se apoderó de todos los miembros del club un ente británico que nos transmitió la puntualidad necesaria para no retrasarnos en la partida y menos mal porque anunciaban un día muy caluroso.

Inicio de la travesía con todo el recorrido al fondo.
En la parte superior del cable a las 10:15, iniciamos nuestra andadura en orientación noroeste hacia Cabaña Verónica por el camino clásico. A esa hora la nieve estaba aún bastante dura pero permitía avanzar sin necesidad de las cuchillas. A la altura de la Vueltona vimos una más que apetecible canal que desciende desde Peña Vieja, pero eso debería esperar para otra salida puesto que nuestro objetivo era el techo de Cantabria, Torre Blanca. De este modo, fuimos disfrutando durante algo más de dos horas y media de todo el recorrido que separa el Cable de C. Verónica. Fredo y yo no pudimos resistirnos a la tentación de realizar una primera bajadita por una nieve que nos atraía cual canto de sirena.

Alcanzamos Cabaña Verónica a las 12:45. En ese punto, Carmen y Pepe decidieron quedarse por la zona disfrutando de bajadas por la zona mientras que el resto continuamos en dirección oeste hacia nuestro objetivo. Alcanzado Cabaña Verónica (12:45) el grupo se dividió en dos: Carmen y Pepe decidieron quedarse cerca del refugio disfrutando de pequeñas bajadas por la zona.

El calor en este momento era agobiante, pero no bajabamos el ritmo ni un segundo. Así, alcanzamos la Collada Blanca rápidamiente. En este punto, Carlos flanqueo demasiado a la derecha el Jou de Sengros, pero de manera más que intencionada. Se había decidido por unanimidad muda cambiar el objetivo, Llambrión. Este cambio tenía una justificación más que razonable: mientras que Torre Blanca parecía un campo de minas por la cantidad de ascensos que se habían realizado por otros montañeros, el Llambrión, por el contrario, lucía inmaculado para nosotros.
Ascenso final a la antecima del Llambrión.






Con el ansia de estrenar semejante pala de orientación Este, fuimos salvando los 500 metros de desnivel que separan el fondo del Jou Trasllambrión de la cima. El calor y el mal estado de la nieve en ciertos puntos, que formaba zuecos en los esquís, hizo avanzar a un paso más lento del deseado. Los últimos 30 metros de ascenso eran un corredor de nieve que hubo que duperar con piolet y crampones.






Arista final hasta la cima.
A las 14:30, cumbre alcanzada (2646 m.), donde se aprovechó para hacer un descanso y comer un poco con unas vistas impresionantes de todo el macizo central de Picos, el ansiado Urriellu y de las montañas palentinas un poco más a lo lejos, una gozada.

Panorámica desde la cima. Naranjo de Bulnes, Tesorero y
Horcados Rojos entre otros.
Ya repuestos, era hora de volver a por los esquís e iniciar el descenso por una inmensa pala de orientación Este en la que dibujamos surcos a nuestro placer. En 10 minutos alcanzamos el fondo del Jou y de nuevo tocaba intercalar continuos ascensos y descensos hasta el refugio. A partir de Cabaña Verónica, la sensación era agridulce: zonas de nieve más o menos disfrutona intercaladas con auténticos patatales. Todo el descenso lo realizamos por el mismo camino de ascenso, por lo que era imposible perderse. Únicamente se debía prestar atención a no descender demasiado a la izquierda del camino para evitar posibles aludes de nieve de dos corredores que eran auténticas escupideras.

A las 17:15 me uní con el resto en el Cable para bajar en el teleférico, pero aún quedaron dos valientes que quisieron sortear piedras en la Canal de la Jenduda. No obstante, esa parte de la historia deberán de contarla los protagonistas creando su propio blog.

Video resumen:

Llambrión desde el cable from Eduardo Magaldi on Vimeo.

Datos técnicos de la travesía


Fecha: 12 de abril de 2015.
Hora Inicio: 10:15
Hora Fin: 17:15
Tipo Recorrido: i/v
Altitud Inicio: 1.850 m.
Altitud máxima: 2.646 m.
Desnivel: 430 metros
Tiempo Total: 7 h
Punto Salida: El cable (Teleférico Fuente Dé)
Orientación Subida: Primero N y se va girando hasta O.
Orientación Bajada: E  hasta cabaña verónica. S a partir del refugio.
Observaciones: Al realizarlo en una época tan tardía, el calor hace que la nieve a partir del mediodía se vuelva primaverona. Hubiese sido ideal comenzar el descenso dos horas antes aproximadamente.


Bibliografía:


Mapa.- http://raconstramuntana.blogspot.com.es/2010/06/picos-de-europa-pico-llambrion.html

viernes, 15 de mayo de 2015

Morir de contento, no de viejo.

"Se muere todo el mundo, todos los días...no hay ningún problema por eso. [...] Lo que me parece extremista total es que, sabiéndolo, ¿cómo es que la gente no aprovecha la vida? ¿Cómo es que si te gusta algo no lo haces al máximo, al extremo? ¿Cómo es que eres tan gandul y te quieres tan poco a ti mismo que no luchas? [...] la gente que se preocupe por saber si les importa su vida y si cuando llegan a viejos, si quieren llegar y, si llegan, que piensen y miren atrás y estén contentos. Y miren atrás y el corazón les hierv dentro del pecho y les golpee con tanta fuerza que les doble las costillas...pero de alegría [...] Quiero morirme de contento, no de viejo, de contento quiero morirme."



Hoy, me hubiese gustado subir la última crónica de esquí de travesía del año, pero un problema con el material audiovisual me está retrasando en la publicación. Además, este fin de semana toca ir a recabar información para aumentar la web, así que he decidido dar continuidad al blog con una entrada algo distinta, que nada tiene que ver con una actividad mía, sino que puede ser la filosofía con la que voy a cada una de ellas. Esta reflexión la extraje de un documental sobre Pau Escalé, un escalador de hielo que planteaba su forma de ver la vida y de vivirla, distinta a lo socialmente aceptado y establecido.

En realidad se trata de un vídeo bastante conmovedor, de esos que te remueven por dentro. En el mismo, Pau narra su pasión por la escalada en hielo y como vuelca todos sus recursos y su alma en esa gran afición porque es lo que le llena. En definitiva, lo que quiere enseñar es la importancia de hacer lo que cada uno quiere en cada momento y luchar por eso que te hace sentir vivo. No intenta convencer a nadie para que practique su afición, simplemente trata de que tengamos la misma pasión que él para realizar aquello que nos llene a cada uno. En definitiva, que nos activemos de una vez para cumplir con lo que nos gusta y no dejemos pasar ni una sola oportunidad de sentirnos vivos.

Quiero destacar una parte en la que realiza una de las reflexiones sobre la vida más crudas y reales que he escuchado y que me encanta por la naturalidad que transmite al decirla, como si no pudiese ser de otra manera:



Para aquellas personas cercanas, amigos y familia, que entran en este blog pero que no tienen esta pasión por la montaña quiero aclarar que lo que realizaba este hombre es el extremo de estos deportes, asumía el máximo riesgo porque es lo que le llenaba. Eso no lo comparto con él, el riesgo no me hace feliz, pero sí la montaña desde todos sus prismas o formas de verla y allí seguiré yendo mientras pueda.

Me conformaría sabiendo que, a raíz de este documental, una única persona de mi entorno, ha decidido cambiar y comenzar a vivir la vida para que cuando llegue la inexorable muerte, nos encuentre contentos y satisfechos con lo vivido. 

Comparto el documental completo del cual recomiendo enfervorecidamente invertir media hora en verlo.


"Pau Escalé. Go to the Parad-Ice" (subtítulos castellano) from Zeba Produccions on Vimeo.


viernes, 8 de mayo de 2015

Aperturista vs Reequipador...¡que comiencen los barrancos!

Parte final del Artazul
Foto: AEM Trasmiera.
Ahora que se avecina la temporada de barrancos, me he puesto manos a la obra para refrescar ciertas cosillas y aprender otras muchas nuevas. En este sentido, he encontrado varias referencias sobre la apertura o el equipamiento de barrancos. Hasta no hace mucho, no me había planteado la diferencia de ambas actividades y, mucho menos, me había planteado todas las discrepancias éticas que se pueden mantener entorno a estos aspectos y, más aún, las responsabilidades existentes en las mismas.

Cuando te inicias en esta actividad, estás más preocupado en adquirir las técnicas de progresión y reconocimiento del barranco. Prestas toda la atención en interpretar dónde deberían de estar las instalaciones, los destrepes e identificar y valorar los peligros que van apareciendo durante el avance. Así, parece que la instalación siempre estuvo ahí, que nace por misericordia del punto más adecuado de la cascada y que, además, se encuentra en óptimo estado.

En el momento en el que nos empezamos a familiarizar con estos aspectos, para nada sencillos de advertir y de los que nunca dejas de aprender, y recobrando el agnosticismo que habías perdido, dejas de creer en la misericordia y empiezas a plantearte nuevas cuestiones. De aquí que me haya fijado ahora tanto en el valor de equipar un barranco, tanto en su apertura inicial, como en el reequipamiento y mantenimiento del mismo.

Hay muchos tipos de barrancos. Desde los que son descendidos cada día por decenas de barranquistas, en los que encontraremos instalaciones de primera y con un mantenimiento óptimo, hasta los que se abrieron una sola vez y nadie más asoma el morro por allí, en los que lo más probable es que lo que se instaló esté completamente inservible.

Voy a intentar desglosar lo que para mí son las principales diferencias entre el aperturista y el reequipador y lo que se deben plantear cada uno de ellos en su actividad.

Instalación en la que no se tuvo en cuenta la crecida.
Foto: Toño C.

En primer lugar, el aperturista es aquel barranquista que realiza por primera vez el descenso de un cañón. Éste, debe utilizar los elementos que va encontrando a su paso para superar los obstáculos que se le plantea en cada momento. En esta progresión inicial, el aperturista es imposible que sepa o intuya cómo actúa el barranco en caso de crecidas ni, en muchos casos, como es la recepción de las pozas a las que se aventura. Es por esto que instalará por primera vez en las cabeceras de los resaltes donde en ese momento entienda que mejor le viene para su progreso, pero no tiene la obligación de dejar una instalación segura para el que viene detrás.

Además, éste podrá utilizar unos elementos de instalación de menor “resistencia” o anclajes naturales, que le serán suficientes para superar el obstáculo en ese momento, pero que no tendrán por qué garantizar que sean seguros para  el siguiente que venga ni que su conservación en el medio vaya a ser idónea.

Pasamanos para acceder cómodamente a una cabecera
Foto: Jonathan A. (Barranco Cicera)
Por otro lado tenemos la función de reequipar. Para este menester la precaución y puntos a tener en cuenta por parte del equipador debe ser mayor. A la hora de reequipar no tiene porque hacerse en la instalación inicial, sino que en este caso se intentará recoger los datos que se puedan sobre crecimiento del caudal, comportamiento del agua en ese determinado punto y la recepción de la poza. Recopilando toda esta información, se deberá establecer la nueva reunión en el lugar más idóneo: Evitar roces, buscar una recepción cómoda, acceder a la cabecera de manera segura, evitar riesgos objetivos del medio (rebufos, remolinos, marmitas trampa, etc.), entre otros. Además, los elementos de instalación que se utilicen tendrán que ser lo más seguro y resistentes posibles. En el caso de artificial, se recomienda instalar con dos químicos, bien con sendas anillas por las que pasar la cuerda, bien unidos con una cadena para ecualizarlos. Si la instalación fuese a un elemento natural como árboles, puentes de roca…se deberá realizar una supervisión mayor del material utilizado dado que se expone a un desgaste más rápido. Es decir, los cordinos, cuerdas o cintas que se utilicen, son más débiles y corremos el riesgo de encontrarlos en peor estado.

Sobre el reequipamiento hay una fuerte lucha filosófica sobre si se debe adaptar el barranco para que pueda acceder el mayor número de barranquistas, o si por el contrario, se debe invertir en depurar y mejorar la técnica individual manteniendo la esencia primaria del descenso de ese barranco.

En el primero de los casos, supone normalmente realizar un mayor número de instalaciones para que barranquistas con un nivel inferior puedan igualmente realizar la progresión de una manera segura. La segunda de las posturas afirma que esto desvirtúa la esencia de este deporte o que supone una pérdida de la belleza de cada cañón. Apuestan por una mayor concienciación de la gente que queremos dedicarnos a este deporte y una inversión individual en la técnica y forma de progresar.





¡A ver de donde nos colgamos!
fuente foto*(1)
Como dirían en un conocido programa, ahí os dejo las ideas, vosotros mismos saquen sus conclusiones. Lo que sí me aventuraré a decir es que, como quiera que sea la filosofía apoyada, deberíamos tomar conciencia de que es un deporte con muchos factores de riesgo y que está en nuestra mano reducir en lo posible los riesgos que sí podamos controlar. Por tanto, una adecuada formación, depuración de la técnica y una preparación de la actividad antes de realizarla son unas funciones primordiales. Debemos alejarnos de la idea de que me lleven a hacer un barranco o de depender de los demás e intentar ser autosuficientes, tanto de material como de técnica. Así haremos la actividad más segura tanto para nosotros como para los que nos acompañan.

Respecto a la responsabilidad del reequipador, debe asumir que está instalando para que la persona que viene detrás se encuentre una reunión segura. Es decir, los siguientes grupos, aún tomando sus precauciones de comprobación, deberán de ir encontrándose unas instalaciones que, en teoría, serán seguras y se encuentran en la posición más adecuada para superar el obstáculo que se les antepone.



Por último, no querría cerrar esta entrada sin agradecer a todos aquellos compañeros que invierten su tiempo y recursos en realizar esas labores de instalación y mantenimiento. Además, resaltar el respeto al medio y la pasión por este deporte que demuestran. ¡Chapeau!

Descenso de Barrancos: Técnicas Avanzadas. - Varios autores (Ed. Desnivel).

Fuente de foto *(1): http://dondenosllevenlospies.blogspot.com.es/2010_09_01_archive.html

lunes, 4 de mayo de 2015

Santificarás las fiestas (Bonus Track): Pico de la Miel y Castro Valnera desde Estación.

Nos volvimos de Pirineos, pero eso no significa que se acabaran nuestras esquiadas en Semana Santa.
Jonathan y yo, tras darnos una jornada de descanso y reflexión, quedamos en Santoña el lunes 6 con la intención de hacer la última del Castro de la temporada.
Comienzo del ascenso con los remontes al fondo.
Aparcados en la estación de Lunada a las 10:30, no perdimos ni un segundo para comenzar el ascenso a la derecha de los remontes. En 30 minutos y foqueando a media ladera, nos planteamos subir al Alto de las Corvas (1.563 m.) en primer lugar para disfrutar de las vistas desde este punto. El viento nos obligó a regresar rápidamente y, evitando perder altura, nos dirigimos al primero de nuestros objetivos, el Pico de la Miel. A las 11:45 ya estábamos en la cima, desde donde contemplábamos todo el valle del Bernacho, el Castro Valnera, La Cubada Grande, etc. y donde pudimos comprobar que la nieve estaba volando a pasos agigantados.
Al fondo el Castro Valnera y el tubo que posteriormente descenderíamos
Foto Jonathan A.
En ese momento, se nos junto otro travesero que había iniciado el trayecto solo, pero que, al comentarle nuestro “planning”, decidió sumarse a nosotros.
Ahora los tres, realizamos un descenso por una pala SE bien pronunciada hasta la cota de 1375 m. Ahí, dada la escasez de nieve, toca descalzarse los esquís y comenzar el ascenso a pie hasta el collado que divide ambos picos. A esa altura, vamos girando dirección SO sobre la arista que conduce directa a la antecima del Castro Valnera. Este camino se hace pesado, por la incomodidad de las botas, únicamente amenizado por los vistazos deseosos que dábamos al tubo que íbamos a descender.

Jonathan y yo en la parte alta del tubo.




Franqueando toda la arista, llegamos a la parte más alta del tubo a las 13 horas y, aunque estamos a unos pocos metros de la cima del Castro, elegimos quedarnos en este punto para comenzar el descenso. La salida es lo más espectacular al ser el punto más inclinado. La nieve está perfecta, por lo que los giros se empiezan a suceder de manera sencilla en dirección N hasta alcanzar el estrechamiento que inicia el tubo. Increíble, es la definición más correcta para esta canal de orientación NE que permite relajarse para encadenar un giro tras otro a lo largo de sus más de 450nm. de desnivel.
Yo descendiendo la parte final del tubo
Foto: Jonathan A.
Dadas las fechas y los días tan primaverales que han antecedido, nos encontramos con dos dificultades en nuestro camino. Casi en la parte final, en el último estrechamiento, en un punto deja de haber nieve y toca descalzarse para salvar unos pocos metros de Bojs. El otro punto comprometido fue unas grietas formadas por el corrimiento de nieve que nos obligó a prestar buena atención para no vernos metidos en una.
Comienzo del ascenso hacia el Pico de la Miel.
Llegamos al fondo del valle a las 13:45, momento que empleamos para comer al sol entre unos árboles antes de ascender de nuevo en dirección N hacia el Pico de la Miel. Esta progresión en continuas zetas se vuelve más costosa dado que la nieve empezaba a ponerse pesada debido a la alta temperatura. Tras 45 minutos, llegamos de nuevo a esta cima en la que quitamos las pieles por última vez para acometer el descenso final.





Ascenso donde se aprecia el estado pastoso de la nieve.
Foto: Jonathan A.

Comenzamos dirigiéndonos hasta la parte inferior del Alto de las Corvas para ya empezar a descender de manera más directa en dirección E por las pistas de la Estación de Lunada, hoy nada pisadas puesto que ésta no se ha abierto esta temporada. Llegamos abajo en menos de 10 minutos, por lo que a las 16:30 nos despedimos de nuestro compañero quien estamos seguro que volveremos a ver en otras ocasiones en esa zona.


Datos técnicos de la Travesía



Fecha: 5 de abril de 2015.
Hora Inicio: 10:30
Hora Fin: 16:30
Tipo Recorrido: Circular
Altitud Inicio: 1.270
Altitud máxima: 1.696
Desnivel: 430 metros
Tiempo Total: 6 h. 30'
Punto Salida: Estación de Lunada
Orientación Subida: SO
Orientación Bajada: NE
Observaciones: -