Mostrando entradas con la etiqueta espeleo-barranquismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta espeleo-barranquismo. Mostrar todas las entradas

sábado, 10 de octubre de 2015

Cuevón de Pruneda y Pompedru.

La idea principal era viajar un fin de semana completo a la zona de Vegacervera para combinar varios barrancos. No obstante, al ver la previsión del tiempo, decidimos quedarnos en la Asturias oriental.

Aunque siempre se intenta realizar un trabajo previo de elección del barranco, en este viaje decidimos coger el libro de 40 barrancos de Asturias e improvisar según aconteciera el día…graso error. El viernes de camino a la cuenca del Ponga, advertimos en reseñas de Internet que la gran mayoría de barrancos de esa zona estaban prohibidos al encontrarse en un enclave protegido. La rabia de no haberlo planificado con tiempo nos duró un instante, el que duró encontrar unos nuevos objetivos para ese fin de semana, en la cuenca del Cares.

Nos levantamos el sábado en un parking cercano a nuestro primer objetivo del día, el Cuevón de Pruneda, también conocido como barranco del Río Purón. Para llegar a este, debemos coger la comarcal LLN-5 en dirección al pueblo Purón. Primero encontramos un grupo de casas, que dejamos atrás por una carretera que trascurre junto al cauce de un río, el Barbalín. Poco después llegamos al núcleo del pueblo, donde aparcamos la furgoneta junto a una casa antes de cruzar el primer puente.

Aproximación: Petates llenos a la espalda, iniciamos el pateo por una pista a la izquierda de este puente y que asciende dirección Sur. Transcurridos 10 minutos, llegamos a una cabaña situada en una curva de izquierdas, es el punto donde la guía nos indique que dejemos el vehículo. A mi parecer y por estado de la carretera, no compensa, pero allá cada cual. Continuamos en ascenso con la parte abierta del barranco a nuestra derecha. Se oye caer el agua y se puede intuir donde está la boca de salida del cuevón. Llegamos en unos 30 minutos a un collado con unas cabañas derruidas a nuestra mano derecha. Proseguimos ahora perdiendo un poco de altura hasta ver en dirección O una explanada con unas cuantas cabañas más. Nos dirigimos hacia ellas hasta llegar al curso del agua que nos lleva hasta la entrada de la cueva. La aproximación total lleva unos 45 minutos.

Descenso: Preciosa cavidad con formaciones curiosas. Varios resaltes y algún que otro rápel, pero sin revestir gran dificultad, salvo la precaución de no entrar con el caudal muy alto, situación que complicaría enormemente la actividad. Al salir a la luz, se encadenan 3 rápeles. Al concluirlos, el libro indica abandonar el barranco a mano derecha, pero nada de eso. Lo mejor es continuar el descenso, encontrando aún tramos bien engorgados con resaltes que dan un aliciente extra. Una vez se abre del todo el río, abandonamos, ahora sí, el barranco por la ladera derecha.

Retorno: Esa ladera que cruza un par de fincas nos lleva a la casa que mencionabamos en la aproximación y en la que se puede dejar el coche. Sino, sería volver a bajar por la pista hasta el pueblo. El retorno hasta Purón no lleva más de 10 minutos.

Aún con toda la tarde por delante, completamos el día con el descenso del Pompedru. Barranco breve pero muy recomendada su realización al tratarse de un descenso muy estético y acuático. Se puede ver su descripción y ficha en http://aliviodelclic.blogspot.com/2015/09/rubo-medio-e-inferior-pompedru.html

Ficha Técnica Cuevón de Pruneda.

Inicio o aparcamiento: Pueblo de Purón.
Localidad más cercana: Purón.
Zona: Cuenca del .
Río: Río Purón.
Combinación de vehículos: No.
Tiempo aproximación: 45-50 minutos desde el pueblo.
Tiempo descenso: 2:30 horas.
Tiempo retorno: 10 minutos.
Caudal: ¡OJO! Al ser un barranco cueva tiene zonas muy estrechas en las que un exceso de caudal las convierte en auténticas trampas.
Cuerdas: 1x60. Recomendado llevar otra de 20 para pasamanos y rápeles menores.
Rápel más alto: 30 metros (serán 27-28 más bien).
Neopreno: Completo. Aguas bastante frías.
Precauciones: Comprobar bien el caudal antes de entrar. Muy resbaladizo y, por tanto, exigente. No es un barranco de iniciación.
Escapes: No existen hasta que se sale de la cueva propiamente dicha. Después se puede escapar casi en cualquier punto con más o menos exposición.
Valoración: Este tipo de descensos, entrar en la tierra y acompañar al curso de aguar hasta la salida por el otro extremo, siempre reviste de un encanto singular. Las formaciones y los resaltes la convierten en una actividad de obligada realización si se está por la zona.

Combinaciones posibles: Todos los situados por el Concejo de Cabrales.

viernes, 18 de septiembre de 2015

¡Barranquistas a las cuevas! Valporquero por la Sil de Perlas

En esta ocasión la escapada la realizamos con la Asociación Espeleo-Montañera Trasmiera. Saliéndonos un poco de lo habitual, decidimos probar suerte con una actividad de espeleobarranco, de hecho una de las que más renombre tienen en la geografía nacional, la cueva de Valporquero por la sil de Perlas (León). Así, la tarde anterior pusimos rumbo a Vegacervera, para pernoctar en el albergue El Chalten, donde se respira mucho ambiente barranquista.

Para entrar en esta cavidad desde la torca Sil de Perlas es necesario comunicarlo a la dirección de la empresa. Para ello basta con enviarles un correo electrónico (director.valporquero@dipuleon.es) con el nombre y dni de los integrantes así como la federación en la que está cada uno. Exigen un número mínimo de personas de 3.

Aproximación: Con el coche se pone rumbo por la comarcal LE-315 dirección Felmín. Antes de alcanzar esta localidad, hay un aparcamiento, este es el punto de retorno donde deberemos dejar un coche. Continuamos hasta la localidad antes mencionada, donde tomaremos un desvío dirección Valporquero de Torío. Ya en el pueblo, en vez de continuar hacia el parking turístico, se sigue una pista hasta un mirador desde el que se divisa el valle en el que está ubicado el parking antes mencionado. Ahí dejaremos los otros coches.

Unos ya ataviados con el uniforme y otros con el pecho al descubierto, iniciamos la aproximación a pie. Esta se realiza sin perder altura por la loma dirección E. Al rato, se ven unas fechas que se adentran tímidamente entre árboles hasta que se alcanza a los 10 minutos a lo sumo la torca con una verja que impide el paso. No os deis la vuelta, malandrines, que está abierta! Simplemente dejadla cerrada una vez os encontréis dentro.


Entrada con la verja retirada. ¡Dejar cerrada después entrar!

Descenso: No me gusta mucho describir en exceso los descensos de barrancos porque se pierde un poco el encanto de estos, pero como esta actividad es un poco puñetera porque no es seguir el curso de un río, sino que uno se puede perder, voy a hacer una excepción con en tramo de la Sil de Perlas. Está compuesta por 6 rápeles absolutamente verticales en los que se ha cuidado mucho el roce para que la cuerda descienda limpiamente.

R1: De unos 20 metros de altura con un fraccionamiento en una repisa cómoda.

R-2: Rápel volado llegando a la estalagmita.
Evitar caer hacia el otro lado.
Foto: Carmen T.

R-2 (25 m). Justo a continuación del anterior. Cabecera sobre un agujero que tras atravesarlo nos encontramos en la parte más alta de una bóveda amplísima. El rapel llega sobre una estalagmita junto a la que nos depositaremos evitando seguir rapelando hacia el fondo.

En este punto hay otra instalación muy buena con dos químicos y una cadena, pero que obviaremos, teniendo que progresar en este caso andando. Hay que bajar por la colada lo más pegados a la izquierda. Ojo porque resbala bastante y los toboganes en seco no molan tanto. Al final de esta y a mano derecha hay una rampa ascendente con una cuerda instalada para ayudarnos a subir. El resto del avance es sin pérdida hasta llegar a la sala de las perlas donde destreparemos para llegar a una gran galería en la que a mano izquierda sobre una repisa cortada encontraremos una reunión a la altura de los ojos.





R-3: Detalle de cómo colocar descensor
para superar estrechez.
Foto: Carmen T.
R-3 (25 m). Rápel bastante estrecho, sobretodo en su primera parte. Es recomendable colocar el ocho o stop en la baga corta para tener mejor maniobrabilidad. Durante el descenso hay bastantes instalaciones de cintas que deberemos dejar atrás hasta llegar a una instalación con dos parabolt y un pasamanos.

R-4 (30 m). Según otras reseñas, la recuperación es algo compleja, por lo que el último debe rapelar en doble sin nudos ni elementos de empotramiento. Nosotros así lo hicimos por lo que recuperamos a la perfección.

R-5 (17 m). El anterior rápel nos deposita en este directamente. Un pasamanos ya instalado nos lleva a la cabecera. Por el volumen de personas que eramos, ampliamos el pasamanos para poder estar anclados de manera segura.

R-6 (30 m). Rápel sin complicación. La cuerda roza por lo que es interesante descender en doble para evitar que la cuerda sufra en exceso.




Este último rápel nos deja sobre una galería horizontal, se trata ya del curso de aguas de Valporquero. Hasta aquí se puede decir que es la mitad del recorrido. El agua es bastante fría, por lo que no perdemos el menor tiempo y continuamos la actividad en el sentido del agua, superando todos los detrepes y resaltes que vamos encontrando. Son continuos pasillos en los que las cuerdas ya están instaladas, lo que dinamizan bastante la progresión. Aunque son cuerdas que se revisan constantemente por las empresas que explotan esta cueva, es recomendable siempre comprobar su estado antes de colgarnos.

Lo más destacable de esta parte es el final, el famoso paso de la M, un tubo en forma de M con escalas y cuerdas en fijo.

Tres compañeros en el paso de la M.
Foto: Mª José
1er. rápel exterior, en su mayor parte volado
Foto: Carmen T.

Logramos salir de la cueva y al comprobar que efectivamente íbamos muy pasados del horario previsto, afrontamos la última parte con la mayor celeridad posible para poder avisar a Fuensanta, quien nos esperaba fuera, de que todo estaba correcto. Dos preciosos rápeles bajo un agradable sol, el primer largo y volado y un segundo que optamos fraccionarlo para evitar roces nos recordaron que esta actividad era de espeleo-BARRANQUISMO.










Ficha Técnica Valporquero por Sil de Perlas:

Inicio o aparcamiento: Parking del mirador.
Topo de la Sil de Perlas.
Localidad más cercana: Valporquero de Torío (León).
Zona: León (Castilla y León).
Río: D'os Lucas (Afluente del Gállego).
Combinación de vehículos: Si.
Tiempo aproximación: 15 minutos con un coche.
Tiempo descenso: Varía según participantes. La media son unas 4-5 horas. Nosotros tardamos 7 horas en completarlo.
Tiempo retorno: Inmediato.
Caudal: En esas fechas bajo dada la sequía de las semanas previas. Con más agua, debe ser bastante frío.
Cuerdas: 1x60. Recomendable llevar dos para ir combinando rápeles.
Rápel más alto: 30 metros
Neopreno: Completo.
Precauciones: En la sil de perlas hay dos o tres puntos en los que uno se puede perder si no se presta la debida antención.
Valoración: Es una actividad distinta a las que había realizado hasta la fecha. Es una progresión fantástida de la espeleología (Sil de Perlas), al espeleo-barranquismo (curso de aguas) y barranquismo puro (los dos últimos rápeles en el exterior. Altamente recomendable
Combinaciones posibles: Difícilmente combinable a menos que se madrugue excesivamente. En ese caso, es interesante el Valdorria.