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domingo, 4 de octubre de 2015

¡AHORA SÍ...BITET!

Amanecimos ya en territorio galo, concretamente en el parking del Soussoueou, actividad que realizamos la tarde anterior. Con el frío anunciando el fin del verano, desayunamos todos juntos antes de poner rumbo a mi obsesión, al único barranco que he tenido que abandonar una vez iniciado, el Bitet.

Tras alcanzar la D 934, continuamos dirección Laruns unos 3 kilómetros, donde encontraremos una pista que sube fuente a mano izquierda señalizada con un cartel que reza “route forestiere du Bitet”. Si nos pasamos y alcanzamos la central eléctrica, nos habremos pasado de nuestro destino unos 200 metros. Se puede tomar la misma para aparcar allí arriba o continuar unos 20 metros más adelante en un apartadero también a mano izquierda donde hay más espacio para aparcar. Para comprobar el caudal, hay que descender un poco más hasta el primer puente que encontraremos (final del Bitet), donde se ubica el caudalímetro. En nuestro caso estaba en la parte más baja del rojo, caudal perfecto para el descenso.


Regresé como un misil a comunicárselo al resto para realizar la aproximación a pie.

Aproximación: Aún pudiendo salvar el desnivel en coche, decidimos hacerlo a pie, ya que supone 30 minutos andando que servirían para hacernos entrar en calor. Únicamente hay que seguir esta pista que va ascendiendo fuertemente junto al cauce del río, hasta llegar a un puente que cruza al otro lado, punto en el comienza el Bitet inferior y hay ubicado un nuevo caudalímetro. Este marcaba 41 cm. (se recomienda entrar entre 38 y 44). Nosotros continuamos por una pista que asciende a mano izquierda, aproximación del Bitet superior, para entrar en mitad de este otro.

Tobogán lanzadera. ¿Dónde está el barranquista?
Foto: Manu C.


Practicando instalación de pasamanos
Foto: Manu C.
Descenso: Vertiginoso y salvaje son los dos adjetivos que me vienen a la cabeza cuando quiero definirlo. O al menos su primera parte, ya que en ella nos encontramos potentes toboganes, y algún que otro salto siempre acompañados con un gran manguerazo de agua. Habiendo superado la pequeña parte que cogimos del superior y un tercio del inferior, comienza el enorme caos de troncos que nos acompañará y desesperará hasta el mismo final del barranco. De esta parte destacar lo atlético y físico del mismo por la gran consecución de destrepes y, por supuesto, el gran rápel volado de 30 metros que nos introduce en las mismas entrañas de la tierra.

R30, descendiendo a las entrañas de la tierra.
Foto: Manu C.

Creo que nadie me perdonaría si no hablo del colofón final que fue el último salto: Una represa de troncos natural que al superar, el menda lerenda se comió de morros por culpa de un inoportuno resbalón. Al menos, sirvió para reírnos un poco, aunque creo que la anécdota me perseguirá “per saecula saeculorum”.

Retorno: Una vez en el puente final, hay que retorna por el margen de la D 934 en sentido ascendente y con sumo cuidado durante menos de 5 minutos hasta al desvío ya conocido. 

Ficha Técnica Bitet Inferior.


Inicio o aparcamiento: Parking de la route forestiere du Bitet.
Localidad más cercana: Gabas (Pyrénées Atlantiques).
Zona: Valle de Ossau, Pyrénées Atlantiques.
Río: Bitet (Afluente de la Gave d’ossau).
Combinación de vehículos: No es necesaria. La pista de acceso a cabecera está en bastante mal estado.
Tiempo aproximación: Inmediato en combinación, 30 minutos con un solo coche.
Tiempo descenso: 5 horas.
Tiempo retorno: Inmediato.
Caudal: ¡OJO! Es un barranco que carga y mantiene mucho agua, recomendado su descenso a finales del verano. Existe caudalímetro en el retorno y en cabecera.
Cuerdas: 1x60. Recomendado llevar otra de 20 para pasamanos y rápeles menores.
Rápel más alto: 30 metros (serán 27-28 más bien).
Neopreno: Completo. Aguas bastante frías.
Precauciones: Comprobar bien el caudal antes de entrar. Muy resbaladizo y, por tanto, exigente. No es un barranco de iniciación.
Escapes: Bastantes hasta el R14 con pasamanos a derecha. A partir de ahí no hay más hasta el final.
Valoración: Barranco atlético y acuático. Requiere bastante técnica de progresión con y sin cuerda. Es uno de los más clásicos y ansiados del Pirineo.

Combinaciones posibles: Bitet inferior, Gorgas de la Besse, Cap de Pont, entre otros.


Bibliografía: 

www.descensodebarrancos.com

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Bitet Inferior (parte superior)...otra vez será.

Era el día de retorno pero entre ceja y ceja aún tenía el objetivo principal por el que hice el viaje y que me obsesionaba desde hacía ya tiempo, el bitet inferior. Aunque realizarlo supondría regresar tarde a casa, eso nunca ha supuesto un problema así que nos dirigimos otra vez al Valle de Ossau en la parte francesa.

Es curioso que la temática del Pirineos Sur fueran las fronteras y yo me había empeñado en cruzarla constantemente.

En la carretera D-934, tras pasar el pueblo de Gabas y la central electrica de Artouste, continuamos unos pocos kilómetros hasta encontrar un apartadero a mano izquierda donde entra una fila de unos 6 vehículos. Si llegamos a una segunda central eléctrica, nos habremos pasado unos metros de nuestro destino.

Aproximación: Desde ese parking sube una pista que, sin desvío alguno, nos deposita en un puente que cruza el río. Eses el punto en el que comienza el bitet inferior. Si se hace andando se tarda una media hora. Nosotros al tener dos vehículos, decidimos salvar la distancia de manera más rápida.

Detalle del caudalímetro


Descenso: Al iniciarlo existe un caudalímetro con marcas verdes rojas y negras. Lo recomendable es hacerlo en verde (entre 38 y 44 cm.) y se permite hacerlo con la marca en rojo (hasta 45 cm.). En nuestro caso, la marca estaba claramente en el rojo…









Pequeños resaltes del primer tercio del barranco
El inicio del descenso, potente, empieza a mostrarnos porqué tiene tanto renombre el barranco. Bastante alpino y resbala un poco la roca. Una vez superado un tercio del recorrido y con la plenitud en el cuerpo, empezaron a caer rayos y una fuerte lluvia que nos cambió el semblante en milésimas de segundo. Los siguientes minutos se puede definir perfectamente con un fragmento de la canción copacabana de Izal “Así que atentos todos al cielo, calma, quietos, cojan aire quizá nos toqué correr. Que al menos quede el recuerdo…”



Vaya que si tocó correr. En mitad de un pasamanos todos colgados, realizamos las maniobras con la mayor celeridad posible viendo que justo después de ese resalte existía un escape a mano izquierda.


Este escape era una fuerte pendiente por la ladera que tomamos para que nos devolviera en algo menos de media hora al coche de cabecera.

Ya solo quedaba el regreso a casa con la pena de no haber completado el barranco pero con la certeza de haber tomado las decisiones correctas.